Socorristas de Cruz Roja ya han atendido a 230 personas en las playas de Mazarrón y Águilas

La plantilla de socorristas que Cruz Roja dispone en las playas de los municipios de Águilas y Mazarrón, ya ha atendido a 230 personas, en su mayoría por temas sanitario, como puedan ser las quemaduras ocasionadas por la radiación solar o las picaduras de insectos o especies marinas.

 

El pasado día 3 de junio, Cruz Roja comenzó su labor, correspondiente al Plan de Vigilancia y Salvamento del Ayuntamiento de Mazarrón, en 4 playas del municipio, concretamente en Rihuete, Bahía-La Reya, Castellar y Bolnuevo, y ha contado para ello con socorristas, conductores y operadores de radio, que han contado con 3 motos acuáticas, 4 embarcaciones y un vehículo todoterreno de intervención rápida para desarrollar sun funciones.

 

Los equipos de Cruz Roja comenzaron también su actividad en las playas del municipio de Águilas el pasado 9 de junio, también en 4 playas, concretamente Calabardina, Delicias, Colonia y Calarreona, con 19 efectivos operativos.

 

El próximo 1 de julio, el dispositivo de la institución humanitaria en estos dos municipios estará a pleno rendimiento en las 28 playas de los municipios de Águilas y Mazarrón dentro del Plan de Vigilancia y Rescate en Playas y Salvamento en la Mar de la Región de Murcia (PLAN COPLA) elaborado por la Dirección General de Protección Civil de la Consejería de Presidencia.

 

 

El servicio de Cruz Roja contará con más de 180 efectivos, entre socorristas acuáticos, socorristas sanitarios, conductores, patrones de embarcación y operadores seleccionados por la Institución Humanitaria para desarrollar su labor, mediante exigentes pruebas de selección, ya que han tenido que superar un examen teórico, una prueba práctica de Reanimación Cardio Pulmonar y Oxigenoterapia y, finalmente, una combinada de esfuerzo y rescate en el medio acuático. Estos equipos compuestos por personal contratado y personal voluntario reciben formación contínua por parte de Cruz Roja, instrucción y reciclaje de técnicas, habilidades y conocimientos en materia de primeros auxilios, RCP instrumental, DESA, manejo de embarcaciones y motos de rescate, manejo de kayaks de rescate y atención de politraumatismos en el agua, entre otras muchas cosas.

 

Para desarrollar su labor el equipo de Cruz Roja contará con 27 puestos de vigilancia, 7 embarcaciones, 8 motos acuáticas, 17 kayaks de rescate y 3 vehículos todoterreno de intervención rápida.

 

 

Los equipos de Cruz Roja han ido aumentando sus dotaciones y su actividad progresivamente desde el pasado 3 de junio, hasta el próximo 1 de julio, cuando alcanzará su punto culminante de actividad, que se mantendrá durante los meses de julio y agosto, periodo de máxima afluencia de personas a las playas de estos dos municipios, continuando su actividad aproximadamente hasta el fin de semana del 17 de septiembre.

 

 

 Los riesgos del medio acuático

 

Durante el verano del pasado año 2016, los miembros de Cruz Roja atendieron a 5.295 personas en las playas de Águilas y Mazarrón, en la mayoría de las ocasiones fueron atenciones sanitarias (picaduras, quemaduras…), aunque también hubo muchos rescates, concretamente 154 personas y 23 personas evacuadas a instalaciones hospitalarias, así como 65 menores extraviados y 9 embarcaciones rescatadas.

 

Por todo ello, desde Cruz Roja ruega que se tomen las medidas pertinentes para evitar situaciones de riesgo y es que la prevención es el aspecto fundamental para garantizar un baño seguro. Hacer caso a las indicaciones de los profesionales, respetar el color de la bandera izada en la playa, hidratarse y protegerse del sol son consejos que no hay que olvidar para disfrutar del baño de forma segura.

 

 

Prevenir los Accidentes en el medio acuático

 

Los accidentes en el agua pueden tener repercusiones muy graves, incluso con riesgo para la propia vida. Los ahogamientos, los ‘cortes de digestión’ y otros accidentes similares pueden evitarse siguiendo unas mínimas normas de seguridad.

 

 

 

  • Báñate en zonas habilitadas para ello.
  • Evita entrar bruscamente en el agua, para prevenir el síndrome de hidrocución, sobre todo después de haber tomado el sol o haber comido.
  • Sal de inmediato del agua si adviertes algún síntoma extraño (escalofríos, tiritona persistente, fatiga, dolor de cabeza o en la zona de la nuca, picores, mareos, vértigos o calambres…).
  • No te tires de cabeza en lugares de fondo desconocido. Las zambullidas en el agua son causa del 6% de las lesiones medulares en España.
  • Vigila en todo momento a los niños, especialmente a los más pequeños.
  • Respeta las banderas de señalización en las playas y, por supuesto, las indicaciones de los socorristas.
  • No intentes nadar en contra de la corriente. En caso de ser arrastrado, nada paralelamente a la playa y, una vez que salgas de la corriente, nada hacia la orilla.
  • Evita bañarte en zonas de riesgo como en ríos de gran caudal, en pozas naturales o bajo cascadas de agua, así como en zonas de oleaje junto a las rocas.

 

¿Qué hacer en caso de accidente en piscinas y playas?

 

Los minutos que siguen al accidente pueden ser vitales para la víctima. Por ello tenemos que actuar con orden y serenidad para que la atención al accidentado sea lo más correcta posible. Cruz Roja cuenta para ello con un esquema de actuación, la conducta P.A.S. (Proteger, Avisar y Socorrer):

 

  • Protegete a tí mismo y el lugar del accidente.
    • Haz seguro el lugar con el fin de evitar que se produzca un nuevo accidente. Según la situación será necesario, por ejemplo, avisar a los bañistas del peligro existente (corrientes, medusas, etc,), balizar la zona para informar de la existencia de cristales en la arena, o piedras a poca profundidad, etc.

 

 

  • Avisar a los servicios de emergencia.
    • Si existe servicio de vigilancia y salvamento en la zona pide ayuda al puesto de socorromás próximo.
    • Si no existe servicio de vigilancia y salvamento y, según la gravedad de la situación, llama al teléfono de emergencias 112. Si la situación no reviste gravedad, acude al Centro de Salud más próximo.
  • Socorrer a los heridos.
    • Controla las funciones vitales de la víctima. Lo primero es valorar los ‘signos vitales’ para saber cómo están funcionando el cerebro (consciencia), los pulmones (respiración) y el corazón (pulso).
    • Evita movimientos bruscos al accidentado, ante el riesgo de que se haya producido una lesión en la columna vertebral.
    • Asegúrate de que está consciente. Si el herido no reacciona al hablarle, tocarle o estimularle suavemente, con un pellizco por ejemplo, probablemente está inconsciente.
    • Comprueba que respira. Para saber si una persona respira espontáneamente, debes ‘ver, oír y sentir’ su respiración.

 

 

Son solo algunos consejos que pueden ayudarte a disfrutar de tu verano con seguridad. Prevenir es Vivir.

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