Cruz Roja cuenta con 180 efectivos para atender las playas de Mazarrón y Águilas

Desde la mañana de este sábado, 1 de julio, el dispositivo de Cruz Roja se encuentra a pleno rendimiento en las 28 playas de los municipios de Águilas y Mazarrón dentro del Plan de Vigilancia y Rescate en Playas y Salvamento en la Mar de la Región de Murcia (PLAN COPLA) elaborado por la Dirección General de Protección Civil de la Consejería de Presidencia.

 

El servicio de Cruz Roja cuenta para ello, con más de 180 efectivos, entre socorristas acuáticos, socorristas sanitarios, conductores, patrones de embarcación y operadores seleccionados por la Institución Humanitaria para desarrollar su labor, mediante exigentes pruebas de selección, ya que han tenido que superar un examen teórico, una prueba práctica de Reanimación Cardio Pulmonar y Oxigenoterapia y, finalmente, una combinada de esfuerzo y rescate en el medio acuático. Estos equipos compuestos por personal contratado y personal voluntario reciben formación contínua por parte de Cruz Roja, instrucción y reciclaje de técnicas, habilidades y conocimientos en materia de primeros auxilios, RCP instrumental, DESA, manejo de embarcaciones y motos de rescate, manejo de kayaks de rescate y atención de politraumatismos en el agua, entre otras muchas cosas.

 

 

Como principal novedad este año 2017, la incorporación de un Puesto de Vigilancia Permanente en la Playa de La Casica Verde, en virtud del Convenio entre el Ayuntamiento de Águilas y la Organización Humanitaria y como reflejo de las peticiones hechas por los usuarios de dicha playa, que registra gran afluencia de bañistas durante todo el periodo estival, y que habían demandado la instalación de dicho puesto y su correspondiente dotación de Rescatadores Acuáticos.

 

Del mismo modo, 6 playas del municipio de Mazarrón, son cardioprotegidas, pues cuentan con DESA o desfibriladores externos semiautomáticos de fácil acceso para los primeros intervinientes, para lograr la desfibrilación antes que hayan transcurrido el tiempo máximo recomendable desde que ha ocurrido un paro cardiaco.

 

 

 

 Los riesgos del medio acuático

 

Durante el verano del pasado año 2016, los miembros de Cruz Roja atendieron a 5.295 personas en las playas de Águilas y Mazarrón, en la mayoría de las ocasiones fueron atenciones sanitarias (picaduras, quemaduras…), aunque también hubo muchos rescates, concretamente 154 personas y 23 personas evacuadas a instalaciones hospitalarias, así como 65 menores extraviados y 9 embarcaciones rescatadas.

 

Los accidentes en el agua pueden tener repercusiones muy graves, incluso con riesgo para la propia vida. Los ahogamientos, los ‘cortes de digestión’ y otros accidentes similares pueden evitarse siguiendo unas mínimas normas de seguridad.

 

  • Báñate, preferentemente, en zonas habilitadas para ello y que cuenten con un servicio de vigilancia y salvamento.
  • Evita entrar bruscamente en el agua, sobre todo después de haber tomado el sol o haber comido de manera copiosa.
  • Evita bañarte mientras estés ‘haciendo la digestión’. Es recomendable esperar un tiempo aproximado de entorno a dos horas.
  • Sal de inmediato del agua si adviertes algún síntoma extraño (escalofríos, tiritona persistente, fatiga, dolor de cabeza o en la zona de la nuca, picores, mareos, vértigos o calambres…).
  • No te tires de cabeza en lugares de fondo desconocido. Las zambullidas en el agua son la causa del 6% de las lesiones medulares en España, especialmente entre los varones jóvenes.
  • Vigila en todo momento a los niños que estén cerca del agua, especialmente a los más pequeños, aunque sepan nadar.
  • Presta atención también a las personas mayores…!!
  • Respeta las banderas de señalización en las playas, así como las indicaciones de los socorristas.
  • No intentes nadar en contra de la corriente. En caso de ser arrastrado, nada paralelamente a la playa y, una vez que salgas de la corriente, nada hacia la orilla. En caso de apuro, pide ayuda…!!
  • Evita bañarte en zonas de riesgo como en ríos de gran caudal, en pozas naturales o bajo cascadas de agua.
  • El aprendizaje de la natación, la educación sobre los riesgos que rodean al medio acuático y el uso de chalecos salvavidas homologados son altamente recomendables desde la edades más tempranas…!!
  • Si te gustan los deportes acuáticos, practícalos en las zonas habilitadas especí-ficamente para ello.

 

¿Qué hacer en caso de accidente en piscinas y playas?

 

Los minutos que siguen al accidente pueden ser vitales para la víctima. Por ello tenemos que actuar con orden y serenidad para que la atención al accidentado sea lo más correcta posible. Cruz Roja cuenta para ello con un esquema de actuación, la conducta P.A.S. (Proteger, Avisar y Socorrer):

 

  • Proteger el lugar del accidente.
    • Haz seguro el lugar con el fin de evitar que se produzca un nuevo accidente. Según la situación será necesario, por ejemplo, avisar a los bañistas del peligro existente (corrientes, medusas, etc,), balizar la zona para informar de la existencia de cristales en la arena, o piedras a poca profundidad, etc.
  • Avisar a los servicios de emergencia.
    • Si existe servicio de vigilancia y salvamento en la zona pide ayuda al puesto de socorro más próximo.
    • Si no existe servicio de vigilancia y salvamento y, según la gravedad de la situación, llama al teléfono de emergencias 112. Si la situación no reviste gravedad, acude al Centro de Salud más próximo.
  • Socorrer a los heridos.
    • Si una persona se encuentra “en apuros” en el agua, intenta acercarle un objeto al que pueda agarrarse para mantenerse a flote, hasta la llegada de los especialistas. Nunca te tires al agua para socorrer a alguien en peligro si no has recibido formación específica para ello…!!
    • Controla las funciones vitales de la víctima. Lo primero es valorar los ‘signos vitales’ para saber cómo están funcionando el cerebro (consciencia), los pulmones (respiración) y el corazón.
    • Evita movimientos bruscos al accidentado, ante el riesgo de que se haya producido una lesión en la columna vertebral.
    • Asegúrate de que está consciente. Si el herido no reacciona al hablarle, tocarle o estimularle suavemente, con un pellizco por ejemplo, probablemente está inconsciente.

Comprueba que respira “con normalidad”. Para saber si una persona respira espontáneamente, debes ‘ver, oír y sentir’ su respiración. Si no respira con normalidad, adminístrale 5 insuflaciones ó respìraciones  de rescate, e inicia las compresiones torácicas externas, (alternando 30 compresiones y 2 ventilaciones), a un ritmo de 100-120 compresiones por minuto, hasta que llegue el equipo de emergencias.

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